martes, 26 de agosto de 2008

¿Cuándo me daré cuenta?

Usualmente es la noche quién se apodera de esa pregunta.
Y supongo que el día trata constantemente buscar esa respuesta, ahora soy un canal, un intermediario entre el día y la noche.
Suelo confundirme entre ellos, día-noche, noche-día, siempre me dió igual, quizás por eso me llenan de incognitas. Tampoco trato de ser especulativo, solo reviso cuentas pasajeras.
Pero, luego conosco a alguien que me lleva a otra conversación, me cuenta de ellos dos, me dice otros temas, ¿Quién quiere darse cuenta?, ¿Para qué darse cuenta?, ¿Para qué?...
Acompañada siempre por el frío y ratos de silencio, me convence de seguir revisando las cuentas, aveces me equivoco porque quiero, otras veces porque quiere, en fin, sigo siendo su canal también.
Entonces, me dí cuenta... la tarde, que esperaba sea distinta, no es mas que mi revancha.
Y la mañana... ¿Para qué será?