jueves, 9 de octubre de 2008

Cuando empieza la escencia...

La naturalidad de las cosas.
Sin prestar demasiada intención he dejado mucho tiempo atrás, tiempo que ha invertido atención ajena y porsupuesto del que escribe. Días y horas dedicadas al encierro de olvidos, aprehención que siempre surge después de una meticulosa mirada a mis letras, pero ahí no se torna de color gris, ahí es cuando el viento procede a quitarme y/o arrebatarme mis creaciones, irremediablemente dejo que suceda (porque ya somos viejos amigos), y me encuentro como empecé, enfrascado y prisionero de mi propia libertad de sentir.
En carne y hueso uno puede sentirse encaminado, la piel no es escencia, entonces me doy cuenta que el viento (mi viejo amigo) me provoca demasiado frío, y es porque también necesito de las cosas que no hacen mi naturalidad, que no hacen mi escencia.

martes, 26 de agosto de 2008

¿Cuándo me daré cuenta?

Usualmente es la noche quién se apodera de esa pregunta.
Y supongo que el día trata constantemente buscar esa respuesta, ahora soy un canal, un intermediario entre el día y la noche.
Suelo confundirme entre ellos, día-noche, noche-día, siempre me dió igual, quizás por eso me llenan de incognitas. Tampoco trato de ser especulativo, solo reviso cuentas pasajeras.
Pero, luego conosco a alguien que me lleva a otra conversación, me cuenta de ellos dos, me dice otros temas, ¿Quién quiere darse cuenta?, ¿Para qué darse cuenta?, ¿Para qué?...
Acompañada siempre por el frío y ratos de silencio, me convence de seguir revisando las cuentas, aveces me equivoco porque quiero, otras veces porque quiere, en fin, sigo siendo su canal también.
Entonces, me dí cuenta... la tarde, que esperaba sea distinta, no es mas que mi revancha.
Y la mañana... ¿Para qué será?

domingo, 20 de julio de 2008

El gusto por los puntos suspensivos...

Hay una extraña y desafortunada manera de dejar ideas sueltas...
Es como tratar de hablar como uno escribe...
En efecto, uno maneja las reglas en el papel, en este caso el teclado de mi ordenador...
Y... ¿Cuándo tener la maduréz de poner el punto final...?
Intuyo que solo es una idea esto de los puntos, ya que juntos o separados, nunca dejan de serlo, son la suerte de aburrimientos, el "sin palabras", de alguna extrañéz lúdica, del juego de las sensaciones, que hacen que todo se torne un guión eterno...
Y cuando te das cuenta de eso, dice: Bendita sea la coma.

jueves, 17 de julio de 2008

Siempre mas tarde...

Como se suele hacer... hay que saludar...

En primer lugar admitiré que no estoy íntimamente relacionado con los textos, siempre he preferido ver la película, aunque desde hace algunos años, mis deseos por los textos leídos han ido incrementando, y gracias a la internet este deseo pudo ser realidad.

"Siempre mas tarde..." pretende ser un espacio (como muchos) en donde pueda escribir y leer. Creo que no hay nada más que eso en este asunto de los blooger, aunque...